Hola amigos,
Os escribo para pediros ayuda para nuestros vecinos de la residencia de ancianos de San Antonio de Benageber.
En la actual situación económica los más necesitados son los que más sufren, y no hace falta irnos a África o cualquier otro foco de pobreza del mundo, sólo hay que mirar a la derecha cuando vamos a recoger a nuestros hijos y pasamos por delante de la residencia de ancianos.
Como algunos sabréis, esta residencia está gobernada por unas monjitas que por sus votos jamás pedirán ayuda aunque la necesiten. Esta vez nos hemos enterado que necesitan galletas María, uno de los pocos “vicios” que los ancianitos se podían permitir y que por los recortes económicos ya no es así. ¿Por qué galletas? Cuando no se tienen dientes, es lo mas fácil de morder.
Bueno, creo que la mayoría de nosotros nos podemos permitir coger una caja de galletas el día que hacemos nuestra compra y pasar y dejársela en la residencia, además sería importante que esto lo hiciéramos con nuestros hijos para que se dieran cuenta de que cuando das un regalo haces feliz a dos, al que lo recibe y al que lo da.
Os aseguro que vuestros hijos con ese acto serán más felices de lo que vosotros pensáis, o no os acordáis lo felices que éramos nosotros cuando recorríamos nuestra ciudad con las huchas del Domud. Hoy en día por desgracia, las personas necesitadas están muy cerca de nosotros.
Hagamos un esfuerzo por ayudarlas y habremos contribuido a suavizar un poco su sufrimiento, que a la larga puede ser el nuestro.
Gracias y un saludo.
Enviado por José Alberto